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domingo, 25 de mayo de 2014

Mi reflejo en el espejo

Llegó el momento de pararme frente al espejo. Ya no puedo pasar más por delante y hacerme el desentendido. No suelo detenerme a contemplar y reflexionar, me atemoriza pensar de acá a un par de días más. Freno el ritmo y me reflejo en los cristales. Me veo. Veo 1,66 metro de miedo y confusión; unos brazos débiles y unas piernas cortas; una boca con dientes y labios grandes pero que dicen pocas cosas; unas orejas prominentes para escuchar más de lo que hablo y por último están mis ojos: marrones, pequeños pero intensos. Veo ganas de llevarme al mundo por delante, de vivir cada día como si fuese el último y de no crecer nunca. Me cuesta mirarme, la culpa y remordimiento me nublan la vista, me persiguen tanto en los sueños como cuando estoy despierto. Mis ojos perciben sólo los colores rojo y blanco, mi mirada tiene forma de pelota de fútbol, no llega más allá de un arco y el horizonte es el barrio de Nuñez. Veo un cuerpo perfecto, tallado por practicar todo tipo de deportes, con algunos moretones, esguinces, cicatrices y varias fisuras, “gajes del oficio” digo yo. Veo muchos amigos entre mis brazos que me sostienen y una familia soñada que me banca todas. Me muevo con rapidez, siento que estoy perdiendo el tiempo, lo mío no es meditar, sino que actuar sin importar las consecuencias. Me cansé, me doy media vuelta y me voy. Soy cobarde, lo se, por eso mi reflejo me persigue como un perro a su hueso.

sábado, 11 de agosto de 2012

Lo que el viento se llevó


Aquellas sabanas viejas con olor a humedad cubren mi cabeza, la respiración se hace cada vez más entre cortada, superficial y rápida. No veo nada. Cierto, estoy tapada. Pero afuera es todo negro, el cuarto esta a oscuras. Una gota de sudor recorre mi frente y el corazón late como un huracán. Mi amiga, con la que estaba durmiendo, esta echa un ovillo: sus manos entre las piernas, sujetándose como si fuese a caer. Candy, entre nosotras, una caniche toy blanca que es como una hermana. Parece que percibió lo que pasaba y comenzamos a sentir un olor medio particular. Risas y más risas, lo único alegre en medio de tanta oscuridad. Pasan los segundos, minutos y otro olor es cada vez más intenso: humedad, tierra mojada. Cierro los ojos con fuerza como queriendo escapar de este horrible momento. Nos abrazamos las tres. Comienzo a sentir corridas, gente que viene y que va, gritos de mis papás. Escucho pero no veo nada. La desesperación nos abraza y comienza a rondar por la casa. Dejo mi guarida, mi escondite y camino sigilosamente, apoyando lentamente cada pie, como pensando cada movimiento. Salgo de la habitación y recorro el oscuro pasillo en donde debo subir tres pequeños escalones. Llego a la cocina y miro en su interior: no hay nadie. Continúo mi marcha y ahora estoy en la entrada principal de la casa: aquí hay una mesa grande de madera con ocho sillas de esterilla a su alrededor. Del alto techo cuelgan dos grandes adornos que se golpean entre sí, y tres carrilones que producen la más maravillosa música producto de tanto movimiento. Por último y principal, está la puerta grande y pesada de vidrio y madera. La gran mesa esta llena de papeles y chucherías, pero de mi familia ni noticia. Miro para todos lados y comienzo a sentir terror. Afuera es todo blanco: la noche se hizo día, el cielo se hizo claro. Esta puerta tan pesada se mueve como un papel, los postigotes del ventanal (que había detrás), bailan al compás del viento. Baja Vane, mi hermana, envuelta en una toalla y comienza a sostener la entrada. De repente siento un frío tremendo que me invade desde abajo: eran mis pies que se estaban mojando por el agua que ingresaba por la puerta. Yo estaba petrificada, como pegada al piso, aturdida. Sin embargo continúo el camino, quiero subir a donde se encontraban mis papás: el living, el calido living con el hogar. Aquel lugar de encuentros familiares, de cumpleaños, pijamadas, con muchos cuadros, recuerdos de vacaciones, adornos de todo tipo y un gran sillón que recorre todo el lugar. Mi mamá estaba allí sosteniendo la puerta de vidrio del balcón ya que habíamos olvidado de cubrirla con los postigones de madera. Sus brazos actuaban como fuertes barreras. Comienzo a subir los primeros dos escalones y escucho el grito de mi papá: “No Dai!!, acá no vengas, quedate abajo”. Así que vuelvo a donde estaba. Me siento en una de las sillas de la mesa y miro a mí alrededor. Este mágico espectáculo está acompañado por un silbido, el silbido del viento que grita sin cesar. No se escucha nada más. No se puede ver más allá. Mis vecinos desaparecieron de escena, se escaparon del plano, no los veo más. Las ramas de los árboles vuelan como hojas otoñales. La casa vibra como queriéndose despegar. El miedo recorre mi cuerpo. A la música de los postigones, el viento y los carrilones  se le agrega un sonido más: el estallido de la puerta de vidrio que sostenía mi mamá. El viento le había ganado. Sus brazos se cubrieron de vidrios y la sangre comenzó a brotar. Era un concierto de sonidos y yo parada en la mitad de la casa, como una espectadora de mi propia película de terror. No podía hacer nada, no me dejaban hacer nada, tenía tan solo 10 años. El susto duró 15 minutos, los minutos más largos de toda mi vida. La casa quedo destruida: muchas tejas volaron, un vidrio exploto y otros tanto se rajaron. La música se fue apagando, los árboles calmando y lentamente nos juntamos. La cola del tornado ya pasó, el miedo terminó, pero el recuerdo siempre quedó.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Zorro

El zorro colorado ocupa un área de distribución más extensa que ningún otro animal salvaje. A pesar de algunos esfuerzos que se han hecho para exterminarlo de la exhibición, continúa habitando en gran parte de la República Argentina desde hace más de dos décadas.
No hay fiera que lo supere en la persecución de las especies que conforman la denominada "Caza Mediática", por lo regular felinos de gran talla, más veloces y vigorosos que frente a la mínima señal de escándalo reaparecen; pero está por descubrirse el animal que coopere, en forma y manera tan asombrosas, con sus congéneres para acosar una presa y que se halle tan seguro de triunfar a la postre.
 Muchos son los animales que se postulan día a día para esto, basándose en un mismo modelo de “descubrimientos de talentos” para esa gran función actoral, que se alimenta de riñas en torno a la competencia. Todos quieren el puesto mayor pero la cuestión económica juega un papel importante en este punto, razón principal, que hace que todavía, permanezca en la misma zona de cacería, a pesar de haber rumbeado para distintos “canales” y “estilos”; su metodología de caza ha sido siempre igual y el fin también.
Menos veloz que la mayoría de los animales que caza, el zorro compensa esta falencia con su enorme resistencia a la fatiga social. Mantiene un andar firme de 30 a 40 de rating por hora toda una noche, si fuere menester, para no dar descanso a su presa. Esta nueva especie mide cerca de dos metros de alto, posee una cabeza sumamente particular, sobretodo en su volumen, diversa a la de otras especies de zorros y varía su peso de acuerdo a la época de persecución en la que se encuentre.
Es un animal sumamente voraz, come hasta quedar harto y de regreso a la madriguera, regurgita en la entrada para alimentar a sus hijuelos. Se puede decir que su existencia se debe a las bondades oligarcas de toda una nación que hacen a su extensión territorial hereditaria .Cuando se procura un terreno para cazar, lo delimita en puntos estratégicos, estudia muy bien las situaciones que hacen a su próxima continuidad, siendo esto, no solo en el ámbito felino, sino también en el del tipo animalesco no defaudativo, aburrido y hasta pro-blemático.
Los demás animales del show lo idolatran, y consideran “el patrón”. Sólo desde las regiones menos frecuentadas (como El valle del molino por ejemplo) donde habitan miles de estos animales, suele darse el caso de agresiones por parte de estas bestias, incuestionablemente feroces cuando su olfato desconoce el rastro financiero.
Si bien es cierto que en los relatos de personas devoradas por zorros hay muchísimo de imaginación, se conocen algunas practicas verídicas. Tal es el caso de todo un país, víctima de la gran caza de cerebros, producto de la práctica de este ágil canino.
Posee excelente vista, finísimo olfato y un oído sumamente agudo para las relaciones comerciales que hacen a su presencia.
Existe un hábito que lo hace vulnerable. Es uno que comparte con el lobo y el perro, así como estos tienen sus esquinas, árboles o postes "favoritos", el zorro tiene en el camino que de ordinario sigue ciertos sitios predilectos. El cazador que descubra uno de tales lugares y arme allí el cepo, seguramente lo atrapará. Es esperanzador que esto suceda pronto.
Luego de cada cacería nocturna-apuntada a ofrecer a todo un país lo que él considera entretenimiento, pero siempre motivado con el halago de “la comida”, ya que se trata de UN CAZADOR preparado para el acecho en cualquier lugar y momento de su vida- se dispone a despedirse, con una enorme sonrisa que esconde bajo una mascara de codicia y con un efectivo anzuelo conocido como chauuu, chauuuuuu, chauuuuuuuuuu!

Autoras: Barrios, Celeste; German Rieber, Daiana; Oberti, Milagros 

Fuera de los límites del amor

Todo comenzó una fría tarde de abril. Recuerdo el llamado del jefe de trabajos prácticos comentándome sobre la muerte de Bruno Herrera, aquel buen alumno y colega. Al principio sentí una profunda impotencia por la pérdida de una mente brillante, sin embargo me invadió la tristeza por perder a un gran amigo.
A unos kilómetros de la ciudad se encontraba “El Campo del pilar”, lugar donde se despedían los restos de Bruno.  Me acerqué al cajón para terminar de convencerme de que era real. Fue en ese instante que conocí a aquella persona que me abstrajo del mundo en el cual me encontraba. Rebeca; mujer de distinguida presencia, aunque de perfil bajo. Sus ojos llenos de tristeza me cautivaron como el canto de la sirena a los marineros de Ulises. Me presenté como el profesor de su hijo y le ofrecí mis condolencias.
Desde esa tarde no la pude olvidar. La busqué en cada rincón de la vida, la imaginaba entre los murmullos de la gente y en los sueños, donde era dueño de su presencia.
Una mañana helada de junio murió Roberto Herrera, hermano de Bruno. La ciudad estaba conmocionada y aturdida. Intenté personificar una tristeza, pero la alegría de volver a ver a mi amada fue mayor.
Rebeca estaba sin consuelo, lloraba en los brazos de su esposo. Esa imagen me llenó de furia pero al ver sus ojos llenos de lagrimas y dolor, me recordó el fuerte sentimiento  que ella me provocaba. Aproveché el momento en que se sentó en soledad, me acerqué y la tomé de la mano compartiendo su sufrimiento. Sus finas manos llenaban de calor mi viejo y estremecido cuerpo, que ahora se sentía joven.
En primavera no solo renacieron las flores y los colibríes, sino además, la felicidad de este amor. Había muerto Don Herrera. Ya nadie me impediría estar con mi Rebeca.
Pasamos buenos y dulces meses. Éramos dos viejos octogenarios viviendo fuera de los límites del amor, un amor que nada ni nadie podía prohibir… pero con el tiempo sentí que mi plan no obtuvo los frutos que quise cosechar. Ella ahora era feliz.
Tres muertes en vano, valija preparada, café a medio tomar y una nota que decía: “Me enamoré de tu dolor, del cual me hago cargo”.

Autoras: Barrios, Celeste; German Rieber, Daiana; Oberti, Milagros.

Historias de película

“No sos vos, soy yo”, me dijo, y como un fugitivo se marchó. La profecía se cumplió y como un Titanic yo me hundí.
Me sentía sola en esta playa tan grande, sola como un naufrago del caribe.
Y llore mil y una noches y comprendí que no volvería. Sola, sola con mi espíritu, sola, en el Muelle de San Blas.
Hubo días que lo busqué, corrí rápida y furiosa, pero fue una misión imposible. Estaba atrapada y sin salida. Como Alicia pero en un país de tristezas, como Pulgarcito en el medio del universo.
Él era mi sexto sentido, mi cable a tierra, mi último tren, sin embargo fue un ilusionista. Comprendí que interpretaba un personaje, utilizaba una máscara.
Hoy, 3 años después, estoy en búsqueda de la felicidad que se evaporó aquel 11 de septiembre. Se que nada es imposible.
Me até el pelo con la cinta blanca y bailé bajo la lluvia…

¿Aquí o allá?

Story-Line 

Es la bella historia de Roberto, un abuelo recientemente viudo que sufre un infarto. Se muestra el dolor de su familia aguardando por él y el trabajo de los médicos. Mientras tanto la mente de Roberto viaja por los momentos más importantes de su vida, hasta encontrarse con Sarita (su difunta esposa), y de repente vuelve a “la vida” gracias al Dr. Rubinstein. Vuelve porque tiene algo pendiente: ir a la cancha a ver a Racing con su nieto LUCA.  



1-INT.- LIVING DE UNA CASA-TARDE


Un barrio tranquilo con casas bajas. Es domingo y  pasa algún que otro transeúnte y muy pocos vehículos. El sol de la tarde penetra por la ventana de la casa de ROBERTO, un jubilado que recientemente enviudo.
Vestido de “entre casa” esta sentado cómodamente en su sillón de lectura, una butaca vieja de estilo Berger que pertenecía a sus padres. Muy cerca de sus pies hay un hogar a leña que calienta la casa.

Toma entre sus manos el libro (plano detalle) que había dejado la noche anterior sobre la mesita de luz. Lo abre y sonríe al ver la notita que tiene en la primera hoja (plano detalle):
“Para el hombre que me enamoro desde el primer instante. Ni la muerte nos va a separar. Tuya… Sarita.”
Continúa ojeando el libro hasta llegar al señalador. Lee varias hojas con velocidad hasta que en un momento se toma el pecho con la mano. Cierra los ojos con fuerza, comienza a respirar con dificultad y tiene su mano como una garra sobre el centro del torso. Se lo ve transpirando mucho y respirando en forma rápida y superficialmente. Abre la boca como queriendo emitir un sonido y se desploma en el sillón, cayéndosele el libro que tenía entre sus manos.

CORTA A:


2-INT.- GUARDIA DE UN HOSPITAL-TARDE
Nos encontramos en la guardia de un hospital público. La cámara hace un recorrido por la sala de espera. Todo es muy precario: La puerta que separa la guardia del exterior no cierra, carteles escritos con birome: “Cierre la puerta al salir” (plano detalle), moscas que molestan y dos indigentes que duermen en los fríos bancos.

FUNDE A NEGRO


3-INT.- UNIDAD CORONARIA-NOCHE


ROBERTO esta acostado en una amplia cama hospitalaria con su cuerpo desnudo. Tiene una mascara puesta sobre su cara que le da oxigeno, un suero conectado a su brazo derecho y un tensiómetro para controlar la presión en el otro brazo. Hay un monitor que registra los irregulares latidos de su corazón.
Alrededor de él podemos observar al DR. RUBINSTEIN y una ENFERMERA, la cual esta registrando los datos de la pantalla y el suero, anotándolos luego en una hoja llamada historia clínica.
El DR. se quita el estetoscopio que tenía alrededor del cuello y coloca la membrana de este en diferentes lugares del pecho del paciente. Termina de auscultarlo y vuelve a ponerse el aparato en donde estaba. Ambos se alejan de la cama del enfermo y se quedan enfrentados, cercanos a la puerta de la sala. TOMA POR ENCIMA DEL HOMBRO de la ENFERMERA, desde el PUNTO DE VISTA de esta. El DR. RUBINSTEIN cierra los ojos y mueve la cabeza de lado a lado: de izquierda a derecha.

CORTA A:


4-INT.-SALA DE ESPERA-NOCHE


Es el primer piso del hospital. Estamos en la sala de espera de unidad coronaria. Hay pocos bancos para sentarse, no alcanzan para la cantidad de personas que allí aguardan.

La cámara va recorriendo la sala y se detiene en un grupo de gente que se encuentra agrupada en un costado, es la familia Sáenz. Hay dos personas mayores que murmuran y se abrazan con cara de tristeza, son SUSANA Y RAFAEL. A su lado, parados contra la pared, están los HIJOS de ROBERTO: JORGE y LUIS, dos jóvenes de 30 y 35 años respectivamente. Con lo ojos llenos de lagrimas LUIS se abraza a su mujer, ADRIANA.

Se amplia el ANGULO y se puede observar a un adolescente. Con UNA TOMA EN MOVIENTO seguimos la rápida caminata de LUCA por la sala de espera: marcha hacia un extremo y luego hacia el otro, para finalmente tomar asiento alejado de su familia. Es el nieto de ROBERTO. Su mirada esta perdida. No responde a los llamados de estos.

ÁNGULO MÁS AMPLIO de todo lo que esta sucediendo con esta familia en la sala de espera. Con este ángulo podemos ver la puerta que separa a estos de la Unidad Coronaria, la cual de repente se abre y sale el DR. RUBINSTEIN. SUSANA y RAFAEL se levantan con dificultad y caminando rápido, llegan a donde se encuentra parado el DR. JORGE al lado del medico y LUIS, de la mano de ADRIANA, aguarda más alejado.

Se realiza un NUEVO ÁNGULO de LUCA, que sigue sentado en el mismo lugar que antes, lejos del resto de su familia, con la cabeza apoyada en su mano y la mirada hacia el piso.

Volvemos a donde esta la familia Sáenz y el DR. Este recorre con su mirada a uno por uno, antes de hablar. Están parados en un perfecto círculo y en silencio.

DR. RUBINSTEIN
Le quedan pocas horas a ROBERTO, lo siento mucho. Ya no se puede hacer nada por el.

SUSANA y RAFAEL se abrazan y lloran desconsoladamente. ADRIANA, LUIS y JORGE, alejándose, se toman de las manos y luego se abrazan. El DR. luego de dar su parte medico, con los ojos mirando hacia el piso, se va por la puerta que salió antes.

FUNDE A NEGRO


5- EXT.-PATIO DE UN COLEGIO-DÍA


Estamos en el patio de un colegio de la Provincia de Buenos Aires, en el recreo. Todos los alumnos llevan puesto un guardapolvo blanco.
Siete varones están jugando con una pelota, haciéndose pases. A un costado del patio podemos observar unas nenas divirtiéndose con unas muñecas de trapo, muy sonrientes. Al lado de estas, otras jugando al elástico: dos lo tienen enredado en la parte baja de sus piernas mientras que una salta y canta.

La toma se va a centrar ahora en lo que sucede en el medio del patio.
Hay cuatro nenes riéndose de otro que yace en el suelo. Son PABLO, SERGIO, CARLOS Y ROBERTO, burlándose con gestos y gritos de JUAN, un niño con anteojos y más gordito, el “inadaptado” del grado. Todos pertenecen a 4”A” del turno mañana.
.           JUAN esta tirado en el piso y sus anteojos se encuentran a unos metros de su cuerpo (plano detalle).  Gatea como un bebe palpando el suelo en busca de los mismos (plano medio). Al no encontrarlo PABLO, SERGIO Y CARLOS se ríen y lo señalan con su  dedo índice. PABLO, el más travieso de todos, toma los anteojos y con una sonrisa en su cara, los aleja más aún de JUAN.
  
ROBERTO (nuestro protagonista pero a los 9 años) mira esta situación. Su anterior sonrisa se borró de la cara y ahora tiene un gesto de preocupación. Esta más alejado de JUAN que el resto de sus amigos. De repente se acerca, toma los anteojos del suelo y se los da su compañero. SERGIO, CARLOS Y PABLO se miran entre si y luego a ROBERTO. (Primeros planos de las miradas) Abren sus brazos en forma de protesta y se alejan murmurando entre si, dándose vuelta para mirar con odio a su “amigo”.
Con una TOMA DE DOS vemos como ROBERTO le ayuda a JUAN a ponerse los anteojos (un poco rayados y sucios, producto de estar en el suelo). JUAN, sonriente y colorado, lo mira. ROBERTO baja su mirada y se levanta para salir del patio (sale de escena)

FUNDE A BLANCO


6-EXT.-CASA-NOCHE

Es año nuevo. Esta por comenzar el año 1967. Nos encontramos en la casa de la familia Sáenz, un antiguo hogar de dos pisos. Es verano con lo cual el festejo se hace en la terraza.
Podemos observar una mesa larga con muchos utensilios, vasos, platos y varias comidas servidas en bouls.
Aparece BERNARDO SAENZ en escena con una bandeja llena de carne.
  
BERNARDO SAENZ (gritando)
La comida esta lista! A sentarse familia… que se enfría!!!!

BERNARDO es el jefe de la familia, padre de SUSANA, RAFAEL Y ROBERTO, y esposo de CLARA. Siempre se juntan para los años nuevos padres e hijos.
SUSANA de 16 años aún vive con ellos, RAFAEL se fue con dos amigos y ROBERTO vive con su esposa, SARITA, quien lo acompaña esta noche de celebración.
Son las 11 de la noche y en el cielo brillan algunos fuegos artificiales. Toman asiento alrededor de la mesa y comienzan a servirse la carne, ensaladas y otras entradas.
SUSANA, una joven muy bella, cuchichea con RAFAEL y de repente suelta una carcajada que llama la atención de toda la mesa. ROBERTO esta callado y con sudor en la frente. Sus padres lo miran y le sonríen y este les devuelve una sonrisa forzada. Mueve las piernas con rapidez. Su esposa le murmura algo al oído y este traga saliva y asiente con la cabeza. Sus padres lo miran con cierta preocupación pero ROBERTO les devuelve una sonrisa (primeros planos de estas miradas)
De repente se para con una copa y un tenedor en sus manos. Los CHOCA y EMITE un sonido que llama la atención de los allí presentes.

ROBERTO
Sarita esta embarazada, vamos a ser papas!!

Vuelve a tomar asiento. Sus ojos se llenaron de lágrimas y se besa con SARITA.

FUNDE A BLANCO


7-EXT.-JARDIN DE UNA CASA-DÍA


Nos encontramos en el jardín de la casa de ROBERTO. Es amplio y con pasto. Vemos a este enseñándole a andar en una pequeña bicicleta a LUIS, su hijo de 5 años. El nene esta montado en ella y con seriedad se agarra fuerte de los manubrios. Su padre lo sostiene del costado derecho y de atrás. Luego le da un empujón, a lo que el nene responde con un gritito. Ambos ríen.

FUNDE A BLANCO


8-EXT.-TUNEL BLANCO

Una luz blanca ilumina todo. No hay nada más. De repente aparece una anciana al final de esta iluminación. Es una mujer mayor con arrugas, menuda y con pelo blanco: es SARITA

Del otro extremo del cuadro aparece en escena ROBERTO (el jubilado de 70 años). Camina lentamente mirando hacia adelante. Marcha hacia el otro extremo, hacia donde esta ella. La mira y sonríe. Se detiene y con cara de dolor se toma el pecho. Continúa.
Con un primer plano en SARITA vemos su cara de felicidad, sus ojos brillantes y llenos de lágrimas. ROBERTO sigue caminando, despacio, respirando fuerte.
Finalmente quedan uno frente al otro. Con un primer plano podemos ver como se miran a los ojos y a ella se le desliza una lágrima sobre su mejilla. Sonríen. Empiezan a acercar sus manos y….

FUNDE A BLANCO


9-INT.-UNIDAD CORONARIA-DÍA


ROBERTO esta convulsionando. El DR. RUBINSTEIN le hace masajes cardiacos: se le levanta y baja el pecho. El DR. continúa con los masajes y el cuerpo se vuelve a elevar.
Se ESCUCHAN (todo el tiempo) los sonidos del monitor que marca el ritmo cardiaco, los cuales son cada vez más rápidos  y cortos. En la pantalla se dibujan sus latidos intensos.
El DR. intenta nuevamente: con sus dos manos apoyadas en el pecho le pega con suavidad. De repente los sonidos del monitor bajan su intensidad y los dibujos de sus latidos son más tenues. ROBERTO comienza a respirar fuertemente, inflándosele el pecho, pero por sus propios medios. El DR. se aleja y esboza una sonrisa en su cara.
ROBERTO Abre los ojos con dificultad y mira a su alrededor.

CORTA A:


10-INT.-UNIDAD CORONARIA-TARDE

ROBERTO esta acostado en la cama hospitalaria. A su cuerpo desnudo lo cubre una sabana blanca. Todavía esta conectado al suero, monitor y  tensiómetro. Esta despierto, con sus ojos abiertos.
De repente se abre la puerta de la sala e ingresa LUCA, su nieto. ROBERTO sonríe y LUCA se pone a llorar. Se sienta a un costado de la cama y lo abraza con dulzura. Cuando se desprende de su abuelo, saca de la mochila que traía con él una camiseta de RACING y la apoya en el pecho de su abuelo. ROBERTO lo mira y luego la mira. El joven vuelve a introducir su mano en la mochila y extrae dos tickets para un partido de futbol:
“Torneo Apertura 2011- Fecha 3- Sábado 3/09 19 hs- Racing vs. Independiente Estadio de Perón. Platea”  (plano detalle). ROBERTO se ríe con dificultad, tose y se vuelven a abrazar. El joven lo mira y llora.

ROBERTO
¿Pensaste que me iba a olvidar? Por algo volví.

FUNDE A NEGRO  


FIN

El baño prohibido


1-INT.-DESVÁN -NOCHE


            Sonido: Triste canción de amor- La Renga

Es una habitación grande. La cama esta deshecha, hay libros esparcidos por el piso y se destacan dos pósters grandes de La Renga pegados en la pared. La luz es muy baja y proviene de un único velador apoyado en el suelo que es donde se encuentra BASTIÁN, leyendo un libro titulado: “¿Cómo cambiar el mundo?”. Además de la luz de la luna que entra por el gran ventanal vidriado.
BASTIÁN, deja el libro abierto sobre la colchoneta que estaba sentado y se pone de pie rápidamente, tomándose la parte baja del abdomen. Camina unos pasos hasta llegar al escritorio donde hay un pequeño equipo de música y toca la tecla “Stop”.
           
            Se interrumpe la canción

Se pone las pantuflas y se dirige rápidamente a la puerta del desván, con su mano aún en la panza. Con el oído pegado a esta, escucha un rato. Su cara es de suma seriedad y su respiración es superficial. Sin embargo el resto estaba en silencio. Con la mano derecha quita la traba y gira lentamente la gran llave de la cerradura. Su cara se ve tensa: sus ojos bien abiertos, su seño fruncido y la boca semi abierta. Finalmente hizo presión sobre el picaporte y la misma se abrió con un fuerte CHIRRIDO. Mira para ambos costados y recorre un pasillo oscuro, dejando detrás la puerta abierta. Sin embargo se detiene a los pocos pasos. En el medio del pasillo se quita las pantuflas, dejándolas a un costado. Sigue su camino en calcetines hasta las escaleras. Gira la cabeza para atrás, mirando con el rabillo de su ojo derecho y baja en puntitas de pie, apretando los dientes y con lentos movimientos, hasta la primera planta.

FUNDE A NEGRO

2-INT.-PASILLO-NOCHE


El primer piso es amplio y se pueden observar las puertas de dos aulas pintadas de verde espinaca. En el centro de una de estas hay un cartel pegado que dice: “Primero A”, y en la otra se lee: “Primero B”. Debajo de la segunda hay un dibujo de manos pequeñas con temperas de diversos colores. BASTIÁN observa esto y se le escapa una sonrisa. Sin embargo con cara de dolor vuelve a poner su mano en el abdomen y frunce el seño. Estas aulas se encuentran en un pasillo. Al final de este están los baños de los alumnos. Respirando con dificultad y con la mano apretando la parte baja de su cuerpo, BASTIAN corre hasta los baños. Se frena de golpe y observa un cartel que se encuentra en el medio de ambos: “Baños exclusivos para alumnos del Hogar Escuela”. Luego dirige su mirada hacia uno de ellos, el cual tiene la figura de un nene y cuando esta apunto de entrar se frena. Tiene la cara seria y la mueve de izquierda a derecha con preocupación y finalmente abre la puerta de este. Luego de unos instantes sale y con cara de felicidad lo vemos alejarse por el oscuro pasillo.

FIN

miércoles, 11 de julio de 2012

La lagrima

Ella vive dentro de una ciudad alborotada, donde se respira aire no del todo puro y se trabaja al mil por ciento.
Ella es bella, transparente, es lo bueno y lo malo, lo triste y a veces también lo feliz. Tiene un sabor que no a todos nos gusta y sin embargo sin ella nadie vive.
A veces sale a pasear muy a menudo y otras veces casi ni sale.
Ella nos acompaña desde el nacimiento hasta que nos morimos.
Algunos la provocan y sin embargo otros tienen una facilidad tremenda para que salga.
Siempre nos ayuda cuando estamos mal, tristes, deprimidos y hasta cuando estamos con esa fea sensación de vació interior.
También comparte con nosotros momentos de alegría en donde festejamos que triunfamos, en nuevos proyectos, en noticias y sobretodo nos acompaña en el amor. En amores de película y en amores problemáticos.
Suave, fina, ella baila su danza.
Se desliza sin perder la gracia.
Brilla hasta cuando es de noche.
Ella es mi fiel compañera, que se despide porque esta cansada y se va a acostar.
A ella despido con dolor, a ella, mi dulce... lagrima.

Abril, 2007

martes, 10 de julio de 2012

¿Por qué amar duele tanto?

El reloj  marca las doce. Es tarde ya. Los pájaros duermen hace unas cuantas horas y la cuidad se empieza a apagar. Las luces bajan su intensidad y finalmente duermen sin cesar.
Es tarde y el no llego, que pena mi amor ya todo acabo. Prometiste llamar pero el teléfono no sonó. Mi corazón te quiere esperar pero mi cabeza ya no puede más.
Frágil soy, mi amor, tan frágil como una manta, con la que te puedes envolver o tirar al abismo y oscuridad. A eso parece que juegas conmigo, pero yo no soy una manta, tengo vida y trato de disfrutarla.
Joven soy, como una flor recién comenzando a salir. Siento que me tiran y me dejan, me lastima, acaso no se da cuenta?
Duele vivir así y como! Vivir, vivir, viviendo uno aprende, aprende para corregir y no volver a equivocarse. Algunos pensaran que yo me estoy equivocando haciendo esto pero es lo que siento. Por eso te espero, me armo de paciencia y valor.
Me duele, siento que me muero, me quiebro por dentro. Por que todo tiene que ser tan difícil? Por que no existe el remedio que cure mi mal?.
El tren llego temprano, viene y se va, como si se confundiera de estación. Se confunde, me confunde y me vuelve a lastimar. ¿POR QUÉ AMAR DUELE TANTO?.
Es tarde ya para todo esto. Voy a tratar de desconectarme por un rato y no pensar. Mañana será otro día y espero que sea bueno y con alegrías.
Quiero verte mi amor, te necesito por favor, veni y apurate porque este corazón sangra sin control.

Abril, 2007